La posición a favor de la destrucción del Estado de Israel es incorrecta
La posición a favor de la destrucción del Estado de Israel es incorrecta
Desde la óptica Marxista-Leninista clásica de Lenin, la clase obrera en los diferentes paises debe encargarse de destruir a su propio Estado nacional para entrar en la sintonía de la "revolución mundial". En el caso de Palestina ocupada, el esquema se distorsiona un poco, ya que no son los propios Israelitas los que deben destruir el Estado de Israel, sino que tienen que ser los Palestinos. Esto se deriva de la concepción de Imperio de Lenin. Ahora, analicemos lo que implica esta posición:
Que los Palestinos deban destruir al Estado de Israel significa que los Palestinos deberían asesinar a todo Israelita que se arme para defender Israel. Siendo Israel un país donde toda la población masculina y parte de la femenina debe realizar el servicio militar, en el caso de que el deseo de los verdaderos Marxistas-Leninistas (los verdaderos seguidores de Marx y de Lenin, y no los Stalinistas) se cumplieran de forma extraordinaria, los Palestinos deberían asesinar a cientos de miles de Israelitas, es decir, practicar un verdadero genocidio.
- Un dato: el Ejército israelí está formado por aproximadamente 187.000 soldados, cifra que puede ascender hasta los 750.000 contando con los reservistas, según relata Jorge Gómez, militar y experto en inteligencia. La población total del país es de 9,4 millones de personas. [1]
Como esta política es inviable en la realidad desde donde se la mire, los izquierdistas más consecuentes se conforman con ser la pata izquierda de los grupos terroristas y burgueses Palestinos.
Desde el PARTIDO VITALISTA estamos en contra de esta política. Estamos a favor de una paz inmediata y una conversación bilateral con una salida pactada del conflicto. Estamos a favor de que Israel le consiga a los Palestinos una tierra donde habitar fuera de Palestina ocupada. Y en el mejor de los casos, estamos a favor de una salida desde abajo, desde los trabajadores, donde hagan como en la Comuna de París de 1871, donde se gobierne en beneficio de las grandes mayorías del pueblo. Esto se logrará solo desde una posición pacifista, y no haciéndole el juego a las acciones terroristas de cualquier bando, sea tanto desde el terrorismo islámico como el terrorismo de Estado y de apartheid Israelita.